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¡Ahí viene el COCO!

  • 3 mar 2015
  • 4 Min. de lectura

Desde pequeños tenemos cosas que nos atormentan, figuras malévolas que nos espantan: brujas, hombres lobo, políticos mexicanos, vampiros, fantasmas y hasta Walter Mercado, pero nada nos ha atormentado más que el famoso COCO (El señor de la bolsa para los argentinos, The Boogey Man para los pochos).

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En la búsqueda del éxito empresarial también tenemos nuestro Coco, esa espeluznante imagen que nos deja paralizados con sólo pensarla, ese temor profundo que pone nuestras rodillas a temblar… Nuestro Coco, sin duda alguna es hablar en público… uuuuuy.

Y es que cualquier emprendedor, cualquier CEO, cualquier líder de cualquier negocio del siglo XXI (Y los que están por venir), necesita aprender a COMUNICAR sus ideas para venderlas a inversionistas, socios, empleados y, claro, clientes. Así que al más valiente estilo Ghost Busters, uno debe vencer ese temor y enfrentarse al monstruo de mil cabezas si aspira al éxito. Para ello te vamos a dar algunos consejos prácticos que mejorarán notablemente tu habilidad para presentar:

  • Antes de hablar frente a cualquier público APRENDE y PRACTICA lo que quieres decir. Los ponentes más espectaculares siguen estudiando su tema para estar listos ante cualquier pregunta y siguen practicando su discurso antes de salir a escena.

  • Ponerse nervioso es normal, no lo veas como algo malo. Los nervios liberan adrenalina, te dan energía, te ayudan a proyectar mejor. Si sientes que son demasiado, basta con cerrar los ojos y respirar muy profundo un par de veces. Yo recomiendo personalmente que siempre, SIEMPRE antes de tomar la palabra, cierres los ojos, te concentres en cosas buenas, positivas, que te llenen de energía y respires profundo, eso te “sembrará” de manera sólida en un estado positivo.

  • Comienza por romper el hielo y atraer la atención del público, una historia personal, un cuento, un comentario gracioso, cualquier cosa que llegue al corazón puede acercar al público y hacerte el resto de la plática más fácil.

  • Interactúa con la gente, haz preguntas, involúcralos en la plática.

  • Ve siempre a los ojos del público, eso generará un lazo y por lo tanto un acercamiento.

  • Nunca leas, si tienes tarjetas guía o una presentación en PowerPoint, utilízala únicamente como recordatorio… Si lees la plática se vuelve aburrida, monótona y denota inseguridad.

  • El humor es un arma de dos filos, bien usada puede cautivar al público, mal usada puede generar el mayor de los hartazgos. Si no tienes práctica hablando en público, lo más recomendable es que no utilices esta técnica. Cuando vayas agarrando confianza, cuando te sientas totalmente seguro ante una audiencia, empieza con historias graciosas, con el tiempo podrás incluir uno que otro chiste. Los mejores momentos de humor se generan bromeando acerca de uno mismo, pues así eliminas el riesgo de ofender a alguien del público.

  • Modula la velocidad y el volumen de tu voz. Cuando quieras poner énfasis en algo, baja la velocidad y baja o sube el volumen, esto genera un efecto de “subrayar” la frase. Cuando practiques juega con este elemento y tú mismo notarás cuál es la entonación que genera el mejor efecto.

  • Si tienes algún participante “molesto”, ya sea alguien hablando, alguien bostezando, alguien con cara de malhumorado o cualquier versión de ladilla, acércate lo más posible, voltea a verlo a los ojos y sigue como si nada… La reacción natural sería evadirlo, pero la reacción correcta es centrar tu atención (y por lo tanto la del público) en él, de este modo cambiará inmediatamente su actitud y no volverá a molestar.

  • Utiliza las manos con moderación: El movimiento de manos ayuda a enfatizar lo que dices, por ejemplo, alzar el dedo índice al aire mientras dices “esta es la ÚNICA empresa que hace esto” es una buena forma de dejar clara la idea, pero debes tener cuidado de no usarlas demasiado (estar manoteando) para que no distraigan la atención.

  • Utiliza “puentes lógicos” entre un tema y otro. Si pasas de un tema a otro de manera inmediata, la gente pierde el hilo de la plática… Necesitas que haya una frase que relacione ambos temas para que la gente siga de manera lógica lo que dices. Por ejemplo, si estás hablando del producto que quieres lanzar y quieres pasar a hablar del presupuesto que necesitas de tus inversores, en lugar de decir, “ese es el producto, ahora les voy a hablar del plan”, puedes decir algo como “¿Qué opinan del producto? ¿Notaron cuántos beneficios tiene para el cliente final? Y eso que aún no escuchan los beneficios que puede tener para los inversores, pues el margen de cada unidad es de...". De esa manera tu narración tiene lógica y te lleva de un tema al otro de manera natural.

  • No des la espalda… Si vas a escribir en un pizarrón, aprende a hacerlo desde el lado, si te cuesta trabajo hazlo de perfil. Dar la espalda hace que la gente pierda la conexión que tanto trabajo te costó entablar.

  • Diviértete… Si lo sufres, la gente lo notará y no habrá manera de que te crean… Tu inseguridad hablando en público se confundirá con inseguridad de lo que dices y como hemos visto varias veces en este foro, la seguridad en lo que dices es lo que hace que la gente se asocie a ti. Si te diviertes la gente tomará mayor confianza.

Sigue estos consejos y verás en poco tiempo que el Coco -con un pequeño paraguas, un triangulito de piña y tomado en las playas del Caribe- no es tan malo como parece.

Por cierto, si te interesa aprender a ser un gran presentador y alcanzar los más altos niveles de comunicación persuasiva, mándame un mail a jaime@tenerlotodo.com, tengo algo que puede cambiar el curso de tus negocios (O al menos el de la cantidad de gente que quiera escucharte hablar de ellos)

EXitO

Su amigo

Jaime Lokier


 
 
 

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